Cuando las decisiones no se traducen en resultados medibles
En la organizaciones se aprueban las estrategias, se lanzan iniciativas; pero cuando se pregunta qué mejoró realmente, no hay una respuesta objetiva.
No existe o no es facil demostrar un vínculo claro entre las decisiones, los cambios operativos y los resultados financieros.
Se gestiona el desempeño teórico, pero no la operación real en su complejidad
El rendimiento de su negocio se gestiona mediante KPIs, informes y presentaciones de PowerPoint todo el tiempo.
Mientras tanto, se pierde, retrasa o pone en riesgo el valor en procesos que nadie ve realmente como operan de principio a fin.
Las mejoras no generan ROI y tampoco escalan en su negocio
Se rediseñan los procesos de su empresa, se implementan los sistemas y se definen los controles todo el tiempo.
Pero semanas después, los viejos comportamientos regresan, y nadie se da cuenta hasta que los márgenes, el cumplimiento normativo o los niveles de servicio se ven afectados de nuevo.
Estos problemas no se deben a una mala ejecución. Se deben a falta de visibilidad real de los resultados generados producto de la toma de decisiones.